Chico: ¿qué hacés linda, venís seguido por acá?
Chica: Lo suficiente, estoy bancando a una amiga.
Chico: Que buena amiga que sos, ¿tu novio vino con vos?
Chica: No no, estoy soltera. ¿Por?
Chico: Por nada en especial, pensé que una chica tan linda como vos seguramente estaba de novia. ¿Cuáles son tus intereses?
Chica: Ay, muchas gracias, sos un divino. Y mirá, soy una chica común. Mis intereses son bastante comunes. Suelo salir con mis amigas los fines de semana a bailar. Me gusta escuchar y cantar mucho pop. No sabés cúanto me gustó la última película de High School Musical, dios. ¿Y tus intereses?
Chico: Y mira, a mi me gusta jugar MMORPG. Tengo un Necromancer nivel 92 que no sabés lo que es. Te juro que entro al servidor y me siento Dios. Justamente andaba buscando un ítem re difícil de conseguir. Y adivina qué. Me lo dropeo un dragón oscuro. Un dragón oscuro. ¿Sabés cuánto me costó matarlo? Ah, si. También tengo un blog buenísimo donde aparento ser gracioso para que las chicas me den bola.
Epic Fail.
Nota: ¿Quién carajo le pregunta a una chica “¿cuáles son tus INTERESES?”? Dios, esta gente de hoy en día. Hizo todo bien excepto eso. Los MMORPG son geniales. Conocés chicas hermosas y buena onda. En serio. De verdad. Ey, vuelvan. Sigan leyendo.
Y ahí es cuando cargás el juego al estado anterior de cosas. Se puede hacer todas las veces que quieras, y es preferible tratar de averiguar las respuestas que son más efectivas para dar con un resultado óptimo. Vamos a poner otro ejemplo. Esta vez se va a tratar de una situación un tanto más incomoda. Uno se encuentra dando un paseo nocturno por Plaza Once a eso de la una de la mañana escuchando música con su ipod de 320 GB, sentado con su notebook Sony Vaio. Se acerca una persona. Entonces:
Extraño: “Eh guacho, tené una monedita pal bondi?” (con un solo signo de pregunta porque hablaba tan mal que hasta trasciende las barreras lingüísticas y llega a lo escrito)
Chico: “No, respetable señor con gorrita. No tengo monedas lamentablemente debido a que la última plata que tenía encima la gasté para comprarme el Iphone 3G. Unos $700 aproximadamente. No recuerdo ahora pero tampoco me importó, total.”
Extraño: “Eh jefe no te ortivé así, sho se que vo tené algo por ahí. Uh mira eso guacho, alta PEZE. ¿Vo jugá al conter con eso?”
Chico: “En realidad, no. La uso para cultivarme y acceder a material de estudio. Estoy planeando hacer un viaje de intercambio a Estados Unidos. Seguramente conozca gente muy interesante.”
Extraño –sacando un arma–: “No te hagá el loco y entrega todo guachin que sino te quemo loco, te quemo”.
Chico: “Mirá, primero y principal, para quemarme necesitarías un lanzallamas. Y segundo, todas estas cosas son mías y me corresponden por derecho. Si vos querés conseguirlas, vas a tener que entrar a mi tienda en MercadoLibre y ofertar, te quedó claro?”

Epic Fail.
Es así como, sinceramente, nos vendría tan bien una memory card para la vida. Pero a ese pibe yo lo entiendo. ¿Quién no daría un paseo nocturno por Plaza Once a esa hora? Estaría buenísimo. Justo tuvo la mala suerte de que lo robaran (una probabilidad de 0.000001% en esa zona y a esa hora).
Ustedes qué me dicen. ¿No sería genial? Ahora bien, pueden predecir cuál va a ser la pregunta del post. Gente, si tuvieran que usar su memory card una vez para volver el tiempo atrás, ¿debido a que situación sería? Desde ya muchas gracias por su atención.
Saluda atte.,
Joacko.
(Pero qué formal)




